Taller de reposteria


Difererntes estudios en el campo de la psiquiatría comunitaria y la terapia ocupacional han demostrado que las actividades culinarias favorecen la estimulación cognitiva, la planificación motora, la memoria procedimental y las funciones ejecutivas, además de promover la autoestima, el sentido de logro y la socialización.

Desde el punto de vista terapéutico , la cocina no solo actúa como medio de entrenamiento cognitivo y funcional, sino también como espacio de aprendizaje práctico, donde las pacientes pueden adquirir o reforzar habilidades útiles para su vida cotidiana. A través de la preparación de alimentos sencillos, se estimula la atención sostenida, la organización secuencial de tareas y la capacidad para resolver problemas, al tiempo que se promueven hábitos de autocuidado y alimentación saludable.

En el contexto hospitalario, esta intervención permite vincular los objetivos clínicos con metas de reinserción social y ocupacional, ofreciendo a las pacientes la posibilidad de aprender competencias básicas que faciliten su autonomía y, en algunos casos, la generación de ingresos futuros. De esta manera, la cocina terapéutica se convierte en un medio concreto para favorecer la recuperación funcional y emocional, contribuyendo a la rehabilitación integral y a la mejora de la calidad de vida. Tomado de » Taller de cocina terapeutica como harramienta de estimulación cognitiva y aprendizaje funcional en usuarias internadas en el servicio de enfermedades psiquiatricas aguadas . Pab 20″.